| 6.2.Preparación de la superficie |
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| 6.2.1.Acondicionamiento de la superficie |
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La superficie a pavimentar debe estar totalmente limpia, sin que queden restos de: yeso, detritus, productos de demolición, materiales colorantes etc., y adecuadamente nivelada. Las pequeñas irregularidades existentes en la capa de apoyo suelen absorberse, en caso necesario, mediante la extensión de una capa de arena de nivelación, cuyo espesor no debe rebasar los 5 cm para evitar posibles patologías producidas por una mala compactación de esta capa. En el caso de que existiesen irregularidades que exigiesen espesores mayores, debe procederse a la regularización de toda la superficie o a su corrección mediante el empleo de un mortero adecuado.
En plantas bajas de edificación, con soleras apoyadas directamente sobre el terreno, han de adoptarse las precauciones necesarias para evitar que la humedad pueda producir manchas, exudaciones y eflorescencias en la superficie del pavimento.
En exteriores, la preparación de la explanada comienza por eliminar el terreno natural (raíces que pueden levantarse las baldosas ya colocadas, la materia orgánica, etc.) y por asegurar que se mantenga seca y bien drenada. En áreas donde el nivel freático es elevado, al menos, a 50cm por debajo de la cota de coronación. 
| 6.2.2.Replanteo de la superficie |
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En el proyecto, deberá preverse el espesor total del pavimento a la hora de replantear la altura libre interior, pues el canto del forjado se verá incrementado por el mortero de agarre y la propia baldosa.
Para velar por la horizontalidad y el perfecto escuadrado de las baldosas, se deben trazar unas hileras de referencia, denominadas maestras. Normalmente hay que efectuar dos hileras maestras perpendiculares entre sí, una de ellas en una dirección escogida. Una correcta planificación y ejecución de éstas puede simplificar, optimizar y abaratar el resto de la colocación.
Es muy importante controlar la nivelación y el encuadre de todas las piezas a medida que se va avanzando en la colocación. Para ello, normalmente se emplean hilos en las direcciones de las maestras y niveles para asegurar su alineación y su horizontalidad.

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