| 4.5.Tratamientos secundarios |
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La acción mecánica a la que se somete a las baldosas durante estos tratamientos se convierte en un control indirecto de la calidad de la misma al someter a la superficie a un ataque mecánicamente fuerte, que detecta cualquier defecto estructural o superficial.
Los tratamientos secundarios que se realizan son: 
Con este tratamiento se realiza un desbaste, afinado y pulido de la superficie de la cara vista de la baldosa que queda perfectamente lisa.
La pulidora consta de diversos cabezales en los cuales se montan distintas muelas abrasivas con distintos granos que van puliendo la pieza de forma gradual. Generalmente se inicia con un grado de pulido 24 y se continua gradualmente con un valor de 60, 80, 120 y 220. Se puede conseguir mayor grado de pulido, según las exigencias del cliente, hasta valores de 400, 600, e incluso 800. 
Este tipo de acabado superficial de la cara vista se obtiene mediante máquinas especiales de "granallado". El proceso consiste en someter la superficie de la cara vista de las piezas a la proyección de granalla de acero a alta velocidad mediante turbinas o boquillas de proyección, eliminando una mínima parte de la misma y dejando los áridos vistos y la superficie de la baldosa con aspecto de piedra natural. 
El lavado se realiza mediante dos procedimientos:
- Lavando la superficie de la baldosa después del prensado de la misma con agua pulverizada sobre la superficie de la cara vista, tras lo cual se aplica el proceso del curado descrito anteriormente.
- Usando papeles retardadores del fraguado que se colocan sobre la superficie de la cara vista y que retrasa el endurecimiento de éste. Después del proceso de curado se somete a la pieza al lavado de la superficie con agua a presión o a un cepillado. El lavado permite eliminar unas décimas de mm de la cara vista y deja expuestos los áridos lavados obteniéndose un aspecto rústico. 
Los acabados superficiales pueden combinarse entre sí, ampliando las composiciones y diseños de la cara vista (pulidos, granallados, texturizados y abujardados). Por ejemplo, algunos de los tratamientos mixtos son el granallado+pulido o el granallado+texturizado que se realizan cubriendo la superficie de la cara vista de las baldosas ya curadas con máscaras de diseños especiales y sometiéndolas a granalladora. 
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